Un viaje a la memoria de David Bisbal que ilumina el presente.
Hay recuerdos que no regresan solos: vuelven porque algo dentro de nosotros los convoca. Eso es lo que ha hecho David Bisbal al compartir en sus redes un viaje íntimo a 2016, un año que, como él mismo dice, "vuelve ahora a la memoria y que fue muy bonito para mí".
Y basta leerlo para entender por qué.
Quizá no sea casual que estas reflexiones lleguen justo ahora, en 2026, el año en el que David publicará su décimo disco de estudio.
Antes de abrir un nuevo capítulo, ha querido mirar hacia atrás, hacia ese año que sembró tantas raíces personales y creativas.
Un amor que empezaba a escribirse
David recuerda el momento en que él y Rosanna comenzaron su historia:
"@rosannazanetti y yo nos hicimos novios. Madre mía!! Quién nos iba a decir todo lo que vendría después, la historia tan hermosa que hemos escrito juntos en estos 10 años."
Hay algo profundamente tierno en cómo lo cuenta: sin artificios, sin épica, solo la verdad de dos personas que se encontraron y decidieron caminar juntas. Diez años después, lo que emociona no es solo lo vivido, sino la conciencia de haberlo construido día a día.
La mirada de Ella, el mar y la infancia que permanece
En su recuerdo aparece también Ella, con seis años, en una imagen que casi se puede tocar:
"Qué bonica, siempre le ha encantado el mar… La amo. Me encanta recordar estos momentos."
Hay padres que hablan de sus hijos, y padres que hablan desde el amor. David pertenece a los segundos. En esa frase cabe la ternura, la memoria y la certeza de que la infancia es un territorio que nunca termina de marcharse.
Nala, la belleza que acompañaba el hogar
"También tenía seis años Nala… qué belleza."
La mención a Nala completa el cuadro familiar de aquel 2016: un hogar lleno de vida, de risas, de rutinas compartidas. Los animales, cuando forman parte de la familia, también guardan años que no se olvidan.
Eduardo Mena: presencia que sigue siendo compañía
Uno de los momentos más emotivos llega cuando David recuerda a Eduardo Mena:
"Mi entrenador, mi amigo y mi familia. Lo echo muchísimo de menos. Sigue acompañándome, también cuando entreno, desde donde esté."
Hay despedidas que no se cierran, porque el vínculo sigue vivo. En estas palabras se siente la gratitud, la ausencia y la certeza de que algunas personas permanecen incluso cuando ya no están físicamente.
Mari y Pepe: la raíz que sostiene
David mira una foto de sus padres y escribe:
"Ver a mi padre aquí, tan fuerte y tan presente, me recuerda la importancia de abrazar cada instante."
Es imposible no detenerse aquí. La fuerza de un padre, la belleza de una madre, la memoria que se vuelve abrazo. La familia como origen y refugio.
Canciones que nacen en el mismo año que los recuerdos
2016 fue también un año creativo:
"Nació 'Me enamoré de ti', una de las canciones más reproducidas de mi carrera."
Y añade:
"Grabé 'Hijos del Mar' y su videoclip en el Arrecife de las Sirenas, en mi tierra, Almería."
La música como testigo de vida. La tierra como raíz. Las canciones como capítulos que también cuentan quién era él en ese momento.
El tiempo pasa, pero deja luz
David cierra su mensaje con una reflexión que podría ser el broche de cualquier vida bien vivida:
"El tiempo pasa. Y solo podemos dejarnos llevar por lo bueno. Algunas cosas cambian, otras se transforman, y hay momentos a los que siempre te gustaría volver."
Y finalmente:
"Gracias, 2016. Por tanto amor, tanta vida y tanta verdad."
No se puede decir mejor. Hay años que no se olvidan porque nos enseñan quiénes somos.
2016 fue, para David Bisbal, un año de amor, de familia, de música, de raíces y de verdad.
Al compartirlo, nos recuerda algo esencial: que la memoria también es un lugar donde quedarse un momento para respirar.
Para seguir avanzando
Quizá por eso, ahora que 2026 se abre ante él con la fuerza de un nuevo disco —el décimo—, David ha querido volver a ese año que lo cambió todo. No para quedarse allí, sino para reconocer el camino, agradecerlo y seguir avanzando.
Porque en David Bisbal hay un artista extraordinario. Y luego está David: alguien que no solo canta, sino que siente, recuerda y comparte.
Alguien que mira hacia atrás para caminar mejor hacia adelante.
Alguien que convierte la memoria en un acto de amor sereno y gratitud.
Para seguir leyendo y escuchando
– Puedes recuperar aquí lo que ya hemos escrito sobre su próximo disco.
– Y volver a emocionarte con dos canciones que nacieron en aquel 2016:
Me Enamoré de Ti
Antes Que No | Hijos del Mar












