Ver a David Bisbal charlar con Javibi Atilano en su canal de YouTube, sobre Eternos (su próximo disco de estudio), es un auténtico placer: una conversación tranquila, de músico a músico y sin filtros, donde queda claro el respeto casi sagrado que David le tiene a los grandes del pop romántico. Porque hay proyectos musicales que no se comprenden de verdad hasta que no escuchas al artista contarlos en primera persona, con los ojos brillando de la emoción. Y eso es justo lo que pasa en esta entrevista.
Como él mismo explica al inicio de la charla:
“Hemos querido hacer este homenaje a la mejor época, la época dorada de los años 70 y 80 del pop romántico en castellano”.
Respeto, aprendizaje y propuesta: la base de 'Eternos'
David insiste en algo que atraviesa toda la entrevista: él no imita. Estudia, aprende, respeta y propone.
“Respeto siempre. Pero no puedes dejar de ser tú”.
Ese equilibrio sostiene todo el proyecto. Entrar en canciones que son patrimonio emocional de tanta gente es un terreno peligroso, pero él lo logra metiéndose de lleno en la historia de cada tema y en el lugar emocional desde el que fueron interpretados originalmente:
“Cuando cantas un Qué sabe nadie… tienes que sufrir como si fueses Raphael, meterte en su propio corazón”.
Y ahí es donde aparece lo que completa el círculo: el aprendizaje. Lo dice él mismo, con una mezcla preciosa de admiración y humildad:
“He aprendido muchísimo de todos los artistas… ha sido un grandísimo aprendizaje”.
Este aprendizaje —tanto técnico como emocional y humano— es lo que convierte a Eternos en un proyecto vivo, no en un museo. Porque no se trata solo de respetar lo que ya existe, sino de entenderlo, estudiarlo a fondo y, desde ahí, aportar un sello propio.
Al final, la entrevista nos deja una gran lección: sí se puede cantar lo intocable, pero solo si se hace desde el respeto absoluto al maestro y con la valentía de seguir siendo uno mismo. Ahí es donde las canciones no mueren; se vuelven eternas.
Grabar como hace 50 años (Con leyendas y en estudios históricos)
A mí una de las partes que más me ha volado la cabeza es cómo se ha cocinado este álbum, que por cierto, sale a la venta el próximo 2 de octubre. Olvídate de los trucos de ordenador, los efectos digitales baratos o el típico "bueno, esto ya lo arreglamos luego en la edición". David quería sonar con la verdad de antes.
Para lograrlo, se rodeó de una banda de músicos legendarios de la industria americana: Vinnie Colaiuta a la batería, Michael Thompson a la guitarra, Luis Conte en la percusión, Carlitos del Puerto al bajo y su productor Cheche Alara al piano. Además, las impresionantes secciones de cuerda y vientos se grabaron en directo con la Orquesta Sinfónica de Budapest.
“Yo grabé en vivo y en directo con la formación de la base… y estuve presente en todas las grabaciones sinfónicas”.
De hecho, las sesiones de grabación en Los Ángeles nos dejan detalles históricos brutales. David cuenta que se emocionó al ver los créditos de los álbumes grabados en el mítico Henson Studio, el lugar donde históricamente se registró el famosísimo himno benéfico We Are the World.
Pero la gran sorpresa técnica llegó en los históricos EastWest Studios de Hollywood (el complejo donde grababa Frank Sinatra). Allí se quedó enamorado de la calidad del eco de su voz. Cuando le pidió el nombre del "plugin" a Cheche para llevárselo de gira, la respuesta le dejó de piedra:
"Me encanta esta reverb… 'Sí, querido, te va a costar 150.000 $ nada más, porque es una reverb analógica'. Yo no sabía que eso existía". ¡Era una sala física con una mesa de madera y una rueda real!
El disco se ha masterizado a 96 kHz (la máxima calidad sonora que existe), algo que dejó alucinado hasta al propio profesor de canto de David, José Miguel Velásquez. ¡Y es que las baladas de antes tenían hasta 12 acordes, mientras que las de ahora tienen como máximo 3! Por eso requería tanta excelencia.
El "pacto secreto" con Universal y el truco de la orquesta
¿Por qué lanzar un disco así ahora? David confiesa que tiene un pacto con su discográfica: cada cierto tiempo, entre disco y disco de pop actual, él necesita hacer un "disco concepto" menos convencional. No le importa si no suena en la radio comercial; lo hace para salir de su zona de confort. La semilla de este proyecto nació en sus acústicos del Teatro Real y el Royal Albert Hall (todos sabemos lo que dio de sí Una noche en el Teatro Real, con una gira espectacular y un Grammy conseguido) y el único hermano gemelo que tiene este método de grabación tan puro en su carrera fue su disco de Navidad: Todo es posible en Navidad.
A nivel técnico, Cheche Alara le propuso un reto mayúsculo: grabar canciones sin "click" (metrónomo).
“Cheche me hace grabar a piano y voz, tú y yo sin tempo. No quiero que haya ningún click. Quiero que cantes libremente”.
Lo increíble viene después: Cheche borraba el piano de la maqueta y dirigía a toda una orquesta clásica adaptándose al ritmo natural y los suspiros de la voz de David.
Destripando el tracklist: 10 canciones eternas
El álbum está compuesto por 10 joyas balanceadas al milímetro. David desveló que el repertorio se dividió en dos estrategias muy claras:
1. Máximo respeto al arreglo original
Canciones como Vivir así es morir de amor (Camilo Sesto), Amor eterno (Juan Gabriel) o Te quiero, te quiero (Nino Bravo) mantienen su estructura clásica. Por cierto, David contó con orgullo que la propia familia de Camilo Sesto le mandó un mensaje precioso agradeciéndole que volviera a poner de actualidad este himno musical.
2. Versiones totalmente revolucionadas
Aquí es donde viene la sorpresa con tres temas que van a dar muchísimo que hablar:
- Frente a frente: El clásico de Jeanette compuesto por Manuel Alejandro. Al pasar a una voz masculina y con un enfoque totalmente renovado, sonará súper original.
- Aquellas pequeñas cosas: El broche de oro del disco. Una pieza a piano y voz para homenajear a Joan Manuel Serrat y Mercedes Sosa.
- Adoro: El tema de Armando Manzanero al que le han dado un giro brutal al estilo Tom Jones o James Brown, con un rollo de grandes crooners.
Como curiosidad entrañable, David Bisbal confesó que la canción favorita de su madre es El amar y el querer de José José, un tema para el que tuvo que estudiar a fondo la mejor época vocal del artista mexicano.
El cable a tierra: su papel como padre, hijo y esposo
A pesar de estar grabando en estudios míticos y rodeado de la historia viva de la música, una de las declaraciones más bonitas de la entrevista es ver cómo David mantiene los pies en el suelo gracias a los suyos. Él mismo se define de una forma muy tierna cuando se apagan los focos:
“Yo soy un papá, soy hijo, soy esposo, soy una persona normal y corriente. Cuando llego a mi casa me da muchísima felicidad explicarles: no sabes, no sabes la canción que he tenido que estudiar. Llevo días estudiando esta canción... ¡Qué belleza de obra!”
Compartir esa ilusión casi infantil con su familia es lo que equilibra su vida. Cantar estas obras de arte a sus cuarenta y tantos años requiere una disciplina y un cuidado vocal tremendo, pero con el apoyo de su hogar lo tiene claro: “A nivel personal estoy viviendo un sueño”. De hecho, confiesa que en el estudio sentía a los maestros fallecidos como "consejeros" que le decían: "hijo, haz tu versión", algo que para él no es ninguna locura, sino "una cuestión de fe".
Conclusión: ¿Se avecina un Volumen 2? Y contando los días para el 2 de octubre
La charla encaró sus últimos minutos dejando en el aire una puerta abierta que a los fans nos hace soñar despiertos. Al reflexionar sobre todo el proceso, el propio David confesó: “nunca se sabe qué va a pasar, si puede haber otro volumen o no, pero lo que sí es cierto es que, madre mía lo que me ha hecho aprender este disco”. Ante semejante declaración, Javibi no dejó pasar la oportunidad de apuntarse al siguiente viaje y le soltó: “si hay un volumen dos estaría emocionadísimo de volverte a entrevistar porque esto creo que puede ser una entrevista de varias etapas”.
Y fue precisamente a raíz de hablar de "varias etapas" cuando llegó el momento más mágico y generoso del encuentro. David Bisbal recogió el guante y le propuso llevar la entrevista al siguiente nivel invitándole formalmente a su terreno: “me encantaría que te vinieras al estudio con Cheche para que podamos desgranar grabaciones concretas, pues el bajo o la batería, el peso de Vinnie, eh las cuerdas, mute cualquier cosa para que tú o o mi voz sola”.
La respuesta de Javibi no pudo ser más entusiasta: “El día que me invites estaré ahí”, a lo que David sentenció con una promesa absoluta que nos deja a todos con los dientes largos: “me encantaría porque descubrirás magia”.
Javibi cerró con la frase que resume a la perfección el espíritu de este encuentro: “Pura música es nuestra pasión”.
No podemos estar más de acuerdo. Escuchar a David desnudarse de esta manera y hablar con tanta humildad de sus maestros (Juan Gabriel, Raphael, Camilo Sesto o Nino Bravo) solo nos deja con una expectación preciosa y unas ganas locas de que llegue ya el 2 de octubre para quemar el reproductor. ¡Menudo viaje musical nos espera!
Al final, Eternos parece ser el reflejo de la madurez absoluta de David Bisbal, tanto en su voz como en su vida. Escucharle hablar de "los eternos" como consejeros espirituales nos deja una bonita reflexión en el aire: ¿estamos ante el homenaje definitivo de un fan hacia sus ídolos, o ante el momento exacto en el que el alumno se sienta, por fin, en la misma mesa que sus maestros?
Disfruta de la entrevista completa aquí:
Buenos días. Creo que esta es la mejor manera de entender Eternos con esta gran entrevista que me hizo mi amigo JaviBi en México https://t.co/4ei9lynB9l pic.twitter.com/P67NGVm1X5
— davidbisbal (@davidbisbal) September 16, 2026
Eternos, aunque el mundo gire distinto
Si quieres seguir el hilo de todo lo que sabemos hasta ahora sobre su décimo disco de estudio, que será publicado el 2 de octubre: "David Bisbal: nuevo disco de estudio en 2026."
David Bisbal Giras 2026
Tour Eternos América 2026
Un viaje escénico que acompaña a su nuevo álbum Eternos, donde David recupera clásicos, revisita su propia historia musical y abraza una estética más íntima y crooner.
Un espectáculo elegante y emocional para brillar en los escenarios de América











